EL SOFÁ ES EL ALMA DE LA CASA

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30 sep EL SOFÁ ES EL ALMA DE LA CASA

El sofá es el alma de la casa, la pieza estrella del salón por su volumen, y la zona donde más tiempo pasamos. Además, refleja en gran medida nuestros gustos y nuestro estilo.

Antes de ir a la tienda, es importante asegurarnos de que el sofá que compremos se ajuste perfectamente al espacio donde queremos situarlo. Lo primero que debemos decidir es la ubicación, si estará pegado a alguna pared o si queremos ponerlo en el centro de la estancia para separar zonas. Y después, tendremos que medir el espacio con exactitud, sabiendo que debemos dejar pasos a los lados y delante del sofá. Es importante tener en cuenta que en las tiendas las medidas de los sofás se distorsionan, ya que se suelen exponer en espacios muy amplios.

Una vez en la tienda, debemos tomarnos nuestro tiempo probando diferentes modelos. El paso natural es sentarnos e, incluso, tumbarnos en busca de la comodidad, tal y como haríamos en el salón de nuestra casa. Hasta ahora, aún no se ha inventado el sofá perfecto para todo el mundo. El mejor sofá para una persona, puede ser el peor para otra, porque no todos nos sentamos igual. En la actualidad, hay muchos modelos que incorporan cojines sueltos, perfectamente estudiados, para ayudarnos a conseguir la comodidad perfecta según el momento.

Si las medidas son importantes, el uso lo es más. El sofá ideal tiene una misión muy complicada: Adaptarse a todos los miembros de la familia y a todos los usos que le damos. Aquí entran en juego niños, mascotas y un número de actividades amplísimas que debemos plantearnos previamente –leer, charlar, ver la tele, dormir…-. Por este motivo, el sofá debe ser resistente.

Un factor que determina la resistencia de éste es la transpirabilidad. Y para eso, es básico elegir un buen tapizado. Con el paso de los años y las mejoras en las tecnologías textiles, las posibilidades actuales son increíbles. Puedes encontrar tejidos que repelen el polvo o el pelo de animales, que son anti arañazos o, incluso, telas tan fáciles de limpiar que sólo necesitas agua.

También es clave el relleno del mismo. Actualmente, existen un sinfín de materiales con los que fabricarlos. Para los asientos, se recomienda la pluma de oca o pato, la viscoelástica, los muelles o la espuma de poliuretano HR. Y, en cuanto a los respaldos, se aconseja la pluma, la fibra hueca siliconada de alta recuperación o la espuma HR.

Al final, llega el momento más divertido y creativo, cuando podemos imaginar, pensar e idear qué estilo de sofá queremos. Aquí podemos jugar con colores, texturas, estampados y diseños; si preferimos patas metálicas o de madera; o si queremos un estilo u otro. Si no tenemos estos puntos decididos, lo recomendable es elegir colores neutros y claros. Estos ayudan a sumar metros y luz a la estancia. A la vez, reducen el peso visual del sofá y, aunque sean modelos grandes, parecerán que ocupan menos espacio. Son colores relajantes a la vista y crean espacios de calma, potenciando la sensación de armonía y orden en la habitación. Otra ventaja es la facilidad de redecoración que ofrecen. Una base neutra es capaz de adaptarse a cualquier estilo o estación del año, cambiando únicamente los detalles –cojines, plaids…-.

Cuando compramos algo nuevo y, sobre todo, algo tan especial como un sofá, siempre queremos tenerlo cuanto antes. Un consejo muy importante es no escoger pensando en la disponibilidad inmediata, ya que la mayoría de las veces, la espera tiene su recompensa. Un sofá dura mucho tiempo, tiene un valor económico importante, y creemos que vale la pena pensarlo bien para no equivocarse.

Y, por último, no olvidemos dejarnos asesorar por el profesional de nuestra tienda de muebles de confianza para conseguir el sofá que realmente se adapte a nuestras necesidades.