Tu casa en la playa

casa playa 02

22 mar Tu casa en la playa

Una casa en la playa nos hace disfrutar tanto cuando estamos en ella como cuando no estamos y en un momento de relax pensamos en los momentos buenos vividos y en los que te quedan por disfrutar. El mar tiene ese efecto relax que nos permite soñar despiertos continuamente. Dan Gilbert, psicólogo de Harvard y estrella de charlas motivacionales como TEDx, afirma que las personas pensamos en cosas que no están sucediendo casi tanto tiempo como en aquellas que tenemos ante nuestras narices, y eso puede hacernos infelices. Otras teorías afirman que es positivo imaginarnos metas, estados y destinos, posibles o futuros, para aliviar nuestras cargas diarias de stress.

Este segundo hogar representa tu lado rústico, salvaje, informal. Está ideada para ayudarte a olvidar el tiempo y las responsabilidades. Para proporcionarte comodidad, diversión y mucho relax.

Pero a veces, precisamente por tratarse de un lugar en el que pasas menos tiempo, o para el que dispones de menos presupuesto, cometemos algunos errores en su planificación, decoración, mantenimiento y disfrute. 

Hoy vamos a repasar una serie de ideas y consejos para elevar tu casa de la playa al nivel de auténtico santuario que merece.

La madera, estrella del verano

Material que se asocia fácilmente a lo natural, fresco y ligero.

Otros materiales muy aconsejables, por su elegancia y resistencia, son el mármol o los componentes cerámicos, que además traerán mayor frescura a tus interiores de verano.

El mimbre y los textiles ligeros -algodón fino, lino- son los complementos perfectos para decorar con la sencillez que el mar nos inspira.

Colores: apuesta por el blanco, azul, beige y marrón

Es un combo infalible. No en vano, la típica panorámica de Santorini nos trae a las retinas esa gama tan marítima y refrescante que comienza por un blanco luminoso -capaz de reflejar los rayos solares para no acumular más calor del necesario- un azul vibrante, los colores arcillosos de la propia tierra y los pardos de la piedra y la madera.

No abras el museo del surf ni la Casa de Moby Dick

No conviertas tu residencia de verano en una exposición saturada de aparejos de pesca ni imágenes de surferos más hípster que una barba en bicicleta.

Y recuerda: ¡nada dice “hogar” como las plantas autóctonas!

Puedes dudar entre naranja y azul, entre madera o yeso. Pero la única apuesta segura que jamás te va a fallar es la naturaleza viva. Plantas y más plantas, aportarán lozanía y aire puro a tus estancias vacacionales

casa playa 01

Fuente 1 Fuente 2